La tipografía y su relación con la experiencia de usuario

En diseño web, uno de los aspectos más importantes a cuidar es la tipografía, pues está demostrado que su relación con la experiencia de usuarios es bastante alta y directa. A todos los que visitamos una página web nos agrada pasar una experiencia agradable y comprender todo el texto que en ella se expone

Muchos diseñadores focalizan sus esfuerzos en otros aspectos como la barra de menús, pues entienden que para el usuario esto es clave para que pueda navegar por el sitio, y dejan de lado otros elementos como es el caso de la tipografía.

Según la agencia de diseño web RiojaWeb, la tipografía de una página web se debe de tener en cuenta en el diseño. Por esta razón, en esta ocasión os mostramos algunos consejos para mejorar la experiencia de usuario mediante el uso adecuado de las fuentes.

riojaweb upv

Seleccionar fuentes que sean legibles

Si algo es importante en cuanto a la tipografía es la legibilidad. A la hora de seleccionar tipografía, o bien crearla, el diseñador debe analizar las particularidades de cada tipo de fuente y así comprobar que ningún carácter puede ser confundido con otro. Además, debemos reforzar la legibilidad de los textos y el contenido mediante una buena selección de tamaño y color.

Una práctica recomendada es elegir fuentes sencillas altamente legibles y evitar el uso excesivo de negritas, itálicas y otros formatos especiales que despistan la atención y el interés. Estos formatos solo han de ser utilizados para resaltar algunas partes del texto pero sin restar protagonismo al resto del contenido.

Fuentes de suficiente altura

Una segunda recomendación sobre el uso de una tipografía adecuada es optar por aquellas fuentes que tengan suficiente altura. La altura de los caracteres afecta directamente a la facilidad de lectura. Las tipografías de gran altura cuentan con una diferencia de altura menor que otras, pero que sigue siendo notoria.

Es menos preocupante que los usuarios no distingan entre mayúsculas y minúsculas que el hecho de que no alcancen a leer el contenido.

Cuidar el interlineado

Un buen interlineado ayuda igualmente a reforzar la legibilidad, sobre todo pensando en los dispositivos móviles. En la actualidad, el diseño responsive es algo muy valorado, es decir, el diseño web que está adaptado a pantallas de todo tipo.

En este sentido, un mayor interlineado contribuye a una fácil lectura de textos, algo que se ve potenciado por factores como la altura de la fuente, la cantidad de texto, el ancho de la pantalla.

Trabajar con las proporciones

Recuperamos un punto ya tratado. En la actualidad existen multitud de dispositivos desde los que se puede acceder a internet. Esto obliga a trabajar en proporciones a la hora de desarrollar wireframes. Este punto guarda mucha relación con el diseño responsive.

Esto, que a priori parece mayor carga de trabajo, posteriormente se traduce en mejores resultados. Las proporciones deben ser aplicadas también a las fuentes, de modo que si ya tenemos el interlineado ideal es el momento de analizar cómo se enlaza esto con el tamaño de la fuente y qué porcentajes funcionan en cada caso.

Apostar por fuentes con ancho de bastón uniforme

El ancho de bastón de las letras puede generar un problema si es demasiado pequeño, por temas de contraste. Esto se soluciona con la utilización de fuentes con ancho de bastón suficiente.

No obstante, las fuentes de bastones muy grandes pueden causar estés visual, de modo que hay que alcanzar un equilibrio. Una solución adoptada por muchos diseñadores es optar por fuentes con ancho de bastón uniforme, al menos en el cuerpo del texto.

La tipografía es tan importante que en las universidades existen estudios sobre ello. Un estudio en la UPV muestra la importancia de elegir bien ya sea para diseñar webs o para trabajos relacionados con el mundo offline, como muestra este estudio tipográfico para una mejor legibilidad para señalética en Portugal.

Fuentes redondeadas

Continuando con el tipo de letra, una práctica común que llevan a cabo muchos diseñadores es elegir letras grandes y redondeadas, las denominadas big bowls. Los bowls es el espacio que existe en el interior de las letras, como el círculo dentro de la “o”.

Las tipografías más apretadas y condensadas son más difíciles de leer. En cambio, las big bowls son más fáciles de diferenciar. Esto es clave, pues se repite también en el proceso de enseñanza de los niños, que aprenden a leer y escribir con este tipo de letras.

Utilizar un número limitado de fuentes

Existe una recomendación bastante genérica en cuanto a las tipografías que es solo utilizar dos tipos de fuente diferentes para los textos, pues de lo contrario los usuarios ven dificultada la lectura.

Una opción es elegir una única fuente pero con varias variaciones. Así mantendremos una línea gráfica y podremos elegir entre las diferentes variaciones para títulos y palabras clave a destacar.

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